¿Qué decir de "Manal"? Una de las bandas madres del Rock Argentino, con Alejandro Medina en voz, Claudio Gabis en guitarras, piano y armónica, y en la batería, el gran Javier Martínez, esta banda fue una de las piedras fundacionales del movimiento rockero en la Argentina. Todo arrancó en el "Instituto Torcuato Di Tella" en 1967 cuando Martínez y Gabis se conocieron en dicha institución, con el furor de "The Beatles" alrededor del mundo, estos jovenes se iniciaron en la música. En 1968, se sumó Medina y ahí nació lo que después sería "Manal".
En 1970 sacaron su primer albúm, el homónimo "Manal", considerado uno de los mejores discos de la historia del rock nacional, con la revista "Rolling Stone" poniendolo en el puesto tres de los mejores álbumes y con el propio Carlos "Indio" Solari diciendo que si conseguían el primer disco de esta banda, que lo escucharon, que jamás se volvieron a hacer blues así.
Y en ese disco, el primero de ellos, en el lado B del vinilo estaba "Una casa con 10 pinos", con la autoría de Javier Martínez, que la compuso luego de un hecho real, ya que esa casa tenía cinco pinos de cada lado de la entrada y muchos artistas se reunían ahí, como Pascual, Tanguito o hasta Pappo, y de día hacían arte y a la noche se juntaban en la casa y se enseñaban todo lo que compuesto. De ahí, nació el tema.
Muchas bandas, luego de su separación en 1971 (con un retorno en 1987 y 1994), les hicieron tributos, "Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado" (banda del "Indio" Solari), "Bicicletas" o "Pez", todos les rindieron homenajes a esta gran banda, pero una en particular hizo un cover de este gran tema: "El Bordo". Fue con motivo de su décimo aniversario y no tuvieron mejor idea que reversionar "Una casa con 10 pinos". La banda de Alejandro Kurz, que tiene como influencia desde "La Renga", pasando por "Nirvana" y hasta el propio "Manal", convirtió esta pieza blusera en un potente rock and roll, digno de la banda de Caballito. La armónica de Leandro Kohan, la batería de Miguel Soifer y la voz quebrada del propio Kurz le dieron un toque de magia más a este tema y a esta banda que junto a otros, inventó el Rock Argentino.
Sin dudas, Carlos Alberto García Moreno, más conocido como Charly García, tuvo una vida llena de excesos, de todo tipo, jugando con la muerte, sin miedo a quedar en ridiculo, él se reinventaba y se volvía a caer en un abrir y cerrar de ojos. A veces es más famoso por los incidentes que provocó que por tener un oído absoluto o ser compositor de temas que quedaron en el recuerdo.
Uno de sus primeros escándalos, aunque no era famoso todavía, fue su deserción al servicio militar obligatorio, ya que no se bancaba el encierro y las órdenes dispuestas de los militares. De ahí nació uno de sus grandes hits, "Canción para mi muerte", que grabó junto a Nito Mestre en una de las bandas madre del Rock Nacional, "Sui Géneris".
Sus adicciones a las drogas lo convirtieron en un personaje polémico, provocando desmanes, locuras y hasta estar al bordo de la muerte. Sus internaciones más "famosas" fueron en 1991, 1994 y 2008, acaso la más grave y en la que hasta se había corrido el rumor de que había fallecido. Su amigo, "Palito" Ortega, lo rescató e inició un tratamiento en su quinta.
En Latinoamérica también tuvo diversos problemas en distintos países. En Uruguay, tuvo la entrada prohibida hasta el año pasado, por un incidente en el 2006 al golpear a un fotográfo mientras comía en un restaurante de dicha nacionalidad. En Colombia, también tuvo problemas al llamarla "Cocalombia". En Paraguay, fue foco de atención al haber encerrado a cuatro prostitutas en un hotel, luego de dar un recital en el país guaraní.
Acá en Argentina también tuvo numerosos incidentes. Tal vez su más famoso ocurrió en Mendoza, al arrojarse desde un noveno piso antes de dar un recital. La foto del hecho, con un Charly extremadamente flaco, recorrió el mundo y fue noticia por días. Increiblemente, a pesar de la altura desde donde se arrojó y su estado de salud, no tuvo mayores daños y se salvó. En la misma ciudad cuyana, tuvo otro incidentes involucrando prostitutas como lo que ocurrió en Paraguay. Encerró a cinco de ellas esta vez, se negó a pagarles y recibió una intimación y denuncia. También, en 1983, fue noticia al desnudarse durante el mismo recital y luego del mismo, pelearse con un policía. Una vida cargada de locuras, que por suerte, ahora se tranquilizó y se ve un Charly más tranquilo, más centrado, alejados de las drogas, a pesar de que su hijo Migue polemizó al decir que su padre estaba dopado todo el día.
Los tiempos de Charly en total desequilibrio parecen haber terminado, con ayuda de varios de sus amigos, con todo el apoyo de la gente que lo quiere ver bien, este genio musical de tan solo 59 años puede seguir entregando clásicos y sobre todo, sin incidentes. Se acabaron los días de "Yo soy un vicio más" y cada vez se nota más su recuperación y la desaparición de esos viejos vicios.
Para el final, uno de sus hitos cumbres, la versión del Himno Nacional Argentino, que tan famoso lo hizo y que tantas veces lo ha tocado. Recreación que trajo muchisima polémica entre las sociedades más añejas, como los militares o la Iglesia, pero él les contestaría: "Say No more".
Sin dudas, Pappo es, fue y será una de las figuras más relevantes de la historia del rock nacional. Su partida trágica en 2005, luego de un accidente sobre su amada Harley Davidson, dejó un hueco enorme en el ambiente. Con él, se iban años de trayectoria, temas que quedaron en el recuerdo, ya sea en "Riff", "Pappo's Blues" o como solista, sus presentacion en el Madison Square Garden acompañando a B.B.King, el Rey del Blues, y ganandose un respeto a lo largo del mundo como un terrible violero, pero su espiritu no desapareció, su música siguió y sigue sonando de vez en cuando.
Los Piojos lo conocieron en el 2004. Lo invitaron a tocar en un Veléz colmado de piojosos y Pappo era su invitado más importante. El tema elegido para esa ocasión fue "No Parés" y con una versión interminable, esa noche comenzaba una amistad que duró hasta la muerte del guitarrista. Según contaron los músicos, tenían planeado invitarlo a un disco próximo (que terminaría siendo "Civilización") y que recuerdan que él les había dicho que eran como "Led Zepellin", en una total demostración de mutuo respeto. Luego de su fallecimiento, lo empezaron a homenajear con uno de sus temas miticos, "El Viejo".
Este tema estuvo incluido en el primer disco de "Pappo's Blues", lanzado en 1971 y que sin dudas lo lanzó a la instantanea fama. Su primera versión dista mucho de lo que hicieron Los Piojos en su tiempo, y que ahora hace Andrés Ciro con su nueva banda. Era con un ritmo mucho más lento, muy blusero, como todo el disco, de apenas dos minutos y medio y poco que ver con lo que sería "Riff".
Ya en 2005, luego de la muerte del "Carpo", Los Piojos empezaron a hacer una versión potentisima (y para nada parecida al que apareció en "Pappo's Blues Volumen I") de este tema, el cual lo incluyeron en su segundo Dvd, "Fantasmas Peleandole Al Viento" y también en un disco por los 40 años del Rock Nacional. La armónica de Ciro y los punteos de Gustavo Kupinski hicieron recordar a Pappo. Como muchos fanáticos cantan: "Pappo no se murió, Pappo no se murió". Y efectivamente, el "Carpo" jamás morirá...
La versión piojosa en el Pepsi 2005 y una dedicatoria muy especial, para un guitarrista especial:
"Desinhibidos" es una banda creciente del under argentino. Como tantas bandas, esperan lograr salir del anonimato y convertirse en una de los pilares del rock nacional. Con varios shows en sus espaldas, festivales y un gran apoyo de otras bandas, con Santiago Aysine, de "Salta La Banca" o los integrantes de "Pampa Yakuza", este conjunto se perfila para grandes cosas en el futuro. Y ellos se encargan de contar su pasado, su presente y su futuro:
Para aquellos que no los conocen, ¿Cómo presentarían a “Desinhibidos"? ¿Por qué tendrían que escucharlos?
"Desinhibidos" es una banda de amigos que se junta a hacer lo que les gusta: música. Damos lo mejor de nosotros para hacerlo, para llegar a la gente y transmitir un mensaje de fiesta, alegría sobre todo. Por eso tendrían que escucharnos, a demás de que todas las bandas merecen ser escuchadas por el laburo que hacen.
¿Cómo nació la banda? ¿Fue por pura diversión o simplemente se juntaron y salió de una?
"Desinhibidos" nació, en verdad, hace tres años. De aquella formación solo quedamos la bajista, el guitarrista y el batero. Nos conocimos a partir de Guido, el guitarrista, que tenía ganas de armar una banda y nos llamó para ver si nos gustaba la idea. Fue pura diversión, porque ninguno sabía del todo tocar el instrumento.
¿Cómo fueron los primeros shows? ¿Cómo fue el tema de tocar con poca experiencia y ante tan poca gente?
Los primeros shows con la formación actual fueron hace menos de un año. Teníamos poco ensayo, y hasta era la primera vez que algunos de nosotros salía a tocar sobre un escenario. Estuvo bueno, aparte hay química entre nosotros desde el primer momento. En cuanto a la gente, eran todos familiares o amigos intímos, estabamos cómodos.
Tienen un demo, con varios temas y que los subió un poco en esa escala del “under”. ¿Fue una decisión complicada sacar el demo y correr el riesgo de no poder hacerse conocer?
No, por suerte en el ambiente del under tenes muchas formas de darte a conocer, como radios que también están empezando y necesitan de las bandas y viceversa. También con las redes sociales es mucho más fácil que la gente te conozca y escuche un tema. Igual, la decisión de grabar fue muy a las apuradas, no pensamos mucho en los riesgos..
La bajista de la banda, Camila Del Curto, agregó algo acerca del futuro de la banda:
¿Se puede venir el primer disco? ¿O piensan que todavía tienen que familiarizarse con el ambiente y ahí largarlo?
Todavía hay que familiarizarse un poco, pero si tenemos la posibilidad de hacerlo lo haremos. Canciones hay, pero estamos hace muy poco dentro del ambiente como para un disco, creo.
¿Qué sienten al tocar en festivales, por más menor que sean, y tener la oportunidad de que otras personas escuchen “Desinhibidos”?
Siempre es bueno tocar en festivales, conoces muchas bandas y la gente te conoce a vos. Quizás hay más nervios por estar frente a personas que no te conocen y no sabes si les va a gustar o no, pero aceptamos todo tipo de críticas. Por un lado es mejor porque si no te escucharon nunca te pueden marcar cosas que no te habían marcado antes, y aprendés; además que la gente que nunca te vio en vivo se te acerque y te diga "che, estuvo bueno", es algo muy satisfactorio.
¿Cómo tratan el tema de pasar de tocar para 20 personas a 100? ¿Qué tantos cambios se producen y si no estar acostumbrados, afecta a la banda en conjunto?
Cuando pasó eso nos dimos cuenta en el escenario, viendo a la gente, que algo había cambiado. En el sentido de que las primeras 20 personas que te fueron a ver, fueron de compromiso "a ver qué onda". Y ahora la gente va porque le gusta lo que haces, o te banca como banda. No afecta a la banda, sino que la empuja a seguir, a mejorar, a darle para delante. Pero arriba de un escenario le ponemos la misma energía ya sea tocando para 10 personas o para 100.
Y justamente hablando de este recambio, ¿Cómo ven que bandas como “Salta La Banca”, o “Pampa Yakuza” les den su apoyo y recomienden una banda, su banda? ¿Qué genera en ustedes?
Está buenísimo que te den una mano, y formar una amistad. Aprendes un montón, y que te apoyen bandas a las que vas a ver habla muy bien de ellos, de la humildad; y a la vez te da la seguridad de pensar que estamos en buen camino.
¿Ven un recambio importante en el rock nacional? ¿Sienten que en un par de años, “Desinhibidos” puede llegar a ser una banda importante en la escena o van de a poco, ajustándose a lo que conlleva la fama?
Hay un recambio en el rock nacional, definitivamente. Va cambiando. El under está pesando mucho más que antes, llega a mucha más gente. Vamos de a poco, tratando de llegar a la mayor cantidad de gente, que al fin y al cabo es la que te pone en un lugar importante en la escena o no.
El 9 de Octubre se van a presentar en "Green Hell", en Devoto, y junto a "Viejo Farol" y "Cuesta Arriba".
Y sobre este próximo recital, Camila, comentaba lo que podrían llegar a presentar:
Y uno de los temas del demo que sacaron este año, y que es uno de sus más difundidos, es "Sin Deskanso" y este es el vídeo:
Sumo se separó en 1987 luego de la muerte de Luca Prodan, uno de sus fundadores y principal cara de la banda que revolucionó el rock nacional a lo largo de la década del '80 y luego de la disolución de la dictadura militar. Todos los integrantes coincidieron que el proyecto no podía continuar sin el famoso cantante. Y de esa separación, nacieron dos bandas que siguieron con el legado de Luca y compañia: "Las Pelotas" y "Divididos" (con su clásico "Sumazo", del cual también hablaremos).
Precisamente, "Las Pelotas", al final de cada show, le rinden un tributo a la banda, con un gran tema, con una fuerza que solo Sumo podía alcanzar. No podía ser otro que "El Ojo Blindado", aquel rockazo que la banda que arrancó en Córdoba y luego se instaló en Hurlingham incluyó en su segundo disco, "Llegando Los Monos", y en el que acaso, el grupo alcanzó la potencia que siempre lo caracterizó.
Y desde hace varios años, Germán Daffunchio, Gabi Martínez, y, antes de su muerte, Alejandro Sokol, deleitaban los oídos de los peloteros, muchos que eran seguidores de Sumo en su época. En su primer y, hasta ahora, único recital en el Luna Park, la banda también de Hurlingham se despidió con "El Ojo Blindado", con Fernando Ruiz Díaz como invitado y otro más, como dijo el cantante de "Catupecu Machu": "El chamán número uno de la Argentina". Nada más y nada menos, que Luca Prodan.
El video de aquella noche inolvidable, de aquel 12 de Septiembre y todo el power pelotero, en un cover para el recuerdo:
A lo largo de la historia del rock nacional, ha habido cantidades de covers, versiones de temas históricos, no solamente centrado al rock, sino también al folklore, punk y hasta reggae.
Uno de los covers más significativos que se dieron en el ambiente y que más reproducido fue en televisión y radios, fue el de Divididos y su versión, como siempre, power de "El Arriero", la famosa chacarera compuesta y cantada por el pergaminense Atahualpa Yupanqui, en 1944.
La canción fue incluida en el tercer disco de la "Aplandora", "La era de la boludez", uno de sus discos más famosos y que los lanzó a una escena muy importante en el rock argentino.
Un gran tema por donde se lo mire y un gran homenaje para un poeta que dejó su huella en la música nacional:
Es algo común, triste, que ocurre en todos los recitales. Una práctica que ha aumentado a partir de los últimos años, no importa el recital que haya, la finalidad y la opereta siempre es la misma. Los pungas están presentes, gastan cualquier cantidad de plata, solamente para robar y hacerle pasar un mal trago a toda la gente que pagó su entrada para disfrutar de un espectaculo, de 30 canciones al palo, pero no, hay seres que quieren todo lo contrario, que aprovechen el famoso "pogo" o lo que fuese, para escurrirse, buscar en el bolsillo del otro y robarle todo. Absolutamente todo. Hay otros, más peligrosos aún, que con un cuchillo, navaja, tajean las mochilas de hombres o mujeres y también la roban todo. Este caso, es un ejemplo claro de las deficiencias de los cacheos que se hacen antes de entrar a un estadio para ver un show.
Desde las misas ricoteras, a los banquetes de La Renga, pasando por los Rituales piojosos, los recitales de la Aplanadora y la versatilidad de Las Pelotas, en todos hay robos, pocos se salvan y la peligrosidad aumenta en los festivales multitudinarios, como el Pepsi Music o el Quilmes Rock. Otros festivales, de menor popularidad, y bastante igual convocatoria también son victimas de estos ladrones. Un caso es el Zona Rock, celebrado el viernes pasado en La Paternal, en el Microestadio de Argentinos y vaya que si hubo robos. Muchas personas, luego del evento, y por medio de redes sociales criticaron la poca seguridad que hubo en los recitales y la gran cantidad de robos ocurridos, en particular, con los celulares.
Dos hechos concretos retratan lo que se vivió en el "campo" esa noche de viernes. Los dos ocurrieron durante el último artista en escena, Ciro y Los Persas, y fueron acciones un tanto violentas. Una, ocurrió al principio del recital, y se vió claramente como un punga había sido descubierto. El muchacho que lo descubrió, lo corrió, pero no lo pudo alcanzar, todo un sintoma de lo que se vivía y el peligro que los espectadores corríamos.
El otro, ya casi llegando al final del recital, fue mucho más violento. Se armó una especie de ronda, en donde el punga fue enfrentado y hasta le pegaron. Su cara estaba ensangrentada, producto de las trompadas recibidas, a partir de varios de los que lo rodeaban para insultarlo y pegarle por sus robos. El propio punga corrió hacia los de "Prevención" y se pudo salvar de una paliza aún mucho mayor. Por suerte no se registraron más robo, aunque si se podían apreciar grandes cantidades de mochilas tajeadas por estos individuos.
Parece algo que nunca se va a terminar, que no tiene solución, que por costumbre, ser robado en un recital es algo común y que salir con sus cosas intactas, es una travesía, una hazaña. Y por lo visto, no va a cambiar en un futuro cercano ni tampoco lejano. La gente que va a disfrutar de dos horas o tres de canciones, cuando termine todo, se va a encontrar con que le falta el celular, la billetera o hasta el documento. Todo, por un mal cacheo y los pungas de siempre.